Viñeta 1 - Diego: Oye amigo, ¿Qué quieres hacer el día de hoy? - Luis: Yo quiero ir a esquiar, pero hay demasiada nieve, no se si mis patines me ayuden. -Diego: ¡No te preocupes, yo te presto mi equipo! Luis: ¡Muchas gracias!
viñeta 2 -Roberto: ¡Sorpresa!, miren amigos, mi abuela me regalo esta botarga, ¿no les parece muy realista? -Diego: ¡AUXILIOO! -Luis: ¡un oso! ¡Corre!
viñeta 3 Roberto:¿Por qué se habrán ido?, tal vez no les gusto tanto la botarga que me regalo mi abuela o quizá tenían mucha prisa. Les llamare mas tarde, me quede con ganas de esquiar con ellos.
viñeta 4 -Diego: ¡Lo siento amigo!, creímos que eras un oso de verdad, por eso salimos corriendo, pero cuando quisimos regresar nos dios cuenta que eras tú. -Luis: honestamente yo no quería regresar, pero Diego me obligo hacerlo, esta muy real tu botarga, ya no vuelvas a asustarnos de esa manera. -Roberto: creo que podríamos utilizar esta botarga para asustar a las personas, ¿Qué les parece?
Historia UNA BROMA INESPERADA mi amigo Diego acudimos a las faldas del volcán Popocatépetl con la intención de esquiar, yo lleve mis patines con los cuales se me dificulto un poco, Diego iba mas preparado, así que no tuvo dificultad. Todo iba bien hasta que un oso apareció de la nada, así que salimos corriendo en diferentes direcciones, al darme cuenta que ya no corría ningún riesgo regrese a buscar a Diego, mi sorpresa al llegar al lugar en el que estábamos, fue ver a mi amigo Roberto quitarse la botarga de Oso, me comento que se la había regalado su abuelita y nos la quería mostrar, pero que primero nos quería jugar una broma. Diego tardo mas en regresar, me comento que tenia miedo, pero que no me quería dejar solo, pero al darse cuenta que Roberto era el oso se tranquilizo. Durante nuestra platica acoramos no hacer mas ese tipo de bromas, porque a veces aunque parezcan inofensivas, pueden ocasionar alguna situación que no podamos controlar.
Diálogo: Viñeta 1. - ¿Te divertiste? - Mucho. Me encanta la época invernal, con sus colinas blanqueadas y el viento frío que me hace apreciar la calidez de la ropa, de la fogata y del café caliente. ¿A ti te gusta esta época? - La verdad me gusta más el verano, pero disfruto el patinar sobre hielo. Me gusta sentirme libre, ir y venir, girar y saltar, todo ello me ayuda a respirar libertad. - Me recuerdas a una lectura de español en la que la perra cadencia le enseña a sus cuatro perritos a disfrutar de cada… Viñeta 2. - ¡Corre! - ¡Ayudaaaaa! Viñeta 3. Jejejeje ¿pensarían que sí era un oso? No, seguramente se asustaron por mi gran tamaño y corpulencia. Viñeta 4. - ¡Qué dicen, se toparon con un oso grande y gordo! ¿era más o menos así? - Tiene mucha similitud. - Sí, es tan grande, gordo y feo como el oso.
Historia Título: ¡Cuidado con la semejanza! Parecía un día de descanso tranquilo, así que decidimos salir a disfrutar del paisaje que la temporada invernal nos regala cada año. Cada uno de nosotros decidió qué quería hacer, Luis decidió esquiar, Carlo prefirió patinar y yo quise dar un paseo. Acordamos encontrarnos a las dos horas para tomar una bebida caliente y compartir nuestras experiencias. Mientras caminaba, me adentré a la parte boscosa, la vista era maravillosa y el aroma a pino penetrante. De pronto escuché un crujido que me sacó de mi absorto y me puso alerta; era una hermosa ardilla con cola esponjada, me vio con curiosidad, pero no se inmutó, siguió en lo suyo. Fue en ese momento que me vino la idea. Corrí a la comunidad y conseguí una piel de oso, me lo puse y esperé a que se reunieran mis amigos para salir a su encuentro. ¡vaya que susto, alcancé a escuchar el latir de sus corazones! En su huida hasta los esquís y los patines botaron, me tocó recuperarlos y llevarlos de regreso. Me quité el disfraz y fui a alcanzarlos. Al verlos me comentaron su encuentro con el oso y se me ocurrió hacer la mímica del oso y ellos inmediatamente se dieron cuenta de la broma, pero sin enojarse ni reclamar por mi acción, se vieron uno al otro y comentaron mi semejanza con el oso, resaltando mi fealdad en referencia a la del oso. Fue una gran enseñanza para mí, claramente para ello no fue divertido.
Imagen 1 -Ariel: Oye John estuvo muy padre el día de hoy, pudimos esquiar y patinar por horas. Que bueno que nos tomamos estos tres días de vacaciones para poder hacer estas actividades que tanto nos gustan. -John: Jaja Si Ariel, fue muy divertido las caídas que tuvimos en la primer montaña, gracias por enseñarme a perder el miedo. Recientemente no había tenido una actividad que me hiciera probar mi suerte. -Ariel: Ahora muero de hambre, será que vamos al restaurante a comer algo o seguimos probando aventuras y ver que nos regala la naturaleza para comer? -John: No Ariel, ya es demasiado por hoy, ya no tengo fuerza para mover algún dedo, cazar y cocinar. Mejor... De pronto...
Imagen 2 -Ariel: Ahhh!!! John no te muevas. -John: Mejor corramos!! Auxilio!!!
Imagen 3 -Oso Charlie: Pero que pasó con los camaradas que no me dejaron ni decirles que vendo carne fresca y recién asada en mi restaurante de aquí cerca, ahora ya perdí dos clientes, creo que este disfraz para promocionar la carne de oso no me esta ayudando.
Imagen 4 -Charlie: Amigos, por fin los alcance, corren como atletas queriendo ganar un maratón. -Ariel: Quien eres tú? -John: Tremendo susto que nos diste, por que traías un traje de oso? -Charlie: Lo que pasa es que tengo un restaurante, vengan les invito un tequila para el frio y bueno para el susto también. Además pueden pedir la carne que quieran, es muy fresca. -John: Bueno, esta bien. Muero de hambre y descansar nos hará muy bien. No esta lejos tu restaurante o si? -Charlie: No, síganme no se arrepentirán. Mi restaurante es el mejor. FIN
*Un día de aventuras* En una pequeña ciudad llamada Cuernavaca vivimos mi amiga Ariel y yo. Después de planear por mucho tiempo, diría yo: por años; tener una aventura en la nieve, se logró. Yo deseaba mucho conocer la nieve, intentar esquiar, hacer como que soy un profesional y usar un traje de esos grandotes y calientitos para la nieve. Además que me acompañara Ariel, pues el viaje sin ella no valdría la pena. Los días en Aspen fueron grandiosos, una de las experiencias que no olvidaré fue la que vivimos el miércoles, se nos hizo tarde para regresar y comer en la cabaña, no vimos la hora y el cansancio fue el que nos avisó que debíamos parar. Le dije a Ariel que tenía hambre, mientras caminábamos y decidíamos donde comer, de la nada nos salió un oso gigante. En ese momento, recuero que no escuchamos su gruñido, solo recuerdo haberle dicho a Ariel corre!. Sin embargo, después de correr alrededor de 5 minutos, aunque yo sentí que corrí como dos horas, vimos que ya no estábamos en peligro, no veíamos al oso por ningún lado, paramos para recuperar el aliento. En ese momento apareció un joven un poco extraño, nos dijo que no nos asustáramos, que él solo quería promocionar su comida. Le recomendamos no usar más ese traje, y si le aceptamos conocer su restaurante. Comimos y todo salió muy bien, incluso nos consiguió un moto taxi para regresar a nuestra cabaña, aunque el susto y los gritos ahora nos dan risa, recuerdo el momento y aún me causa calosfríos, no hubiera sabido que hacer si fuera un oso de verdad. Ahora cada vez que voy a salir de paseo investigo los peligros y algunos tips de que hacer en caso de que pase algo. FIN
IMAGEN 1 Santiago :Amigos ¿No les gustaría ir a esquiar el fin de semana la montaña ?
César:[saltando de felicidad], si ,estaría bien ir hacer eso ,he tenido ganas de ir pero no se ha dado la oportunidad.
Emiliano:[Se queda pensando ,con una sonrisa un poco intrigante ]
Emiliano :Yo no les aconsejo ir , supe que ahí vive un oso grande , que siempre ha sido bien violento con quién pisa su territorio . (Para eso los otros dos amigos deciden arriesgarse ya que no creían esa historia )
IMAGEN 2
Santiago:¡Llegamos!,Suuuuuuuperr[gritando de emoción ]
César:Si llegamos , lástima que no pudo venir Emiliano, se perdió la experiencia. (Nunca pensaron que estaban a punto de vivir un susto muy fuerte )
IMAGEN 3
(Estando ya en la montaña a punto de comenzar con su actividad ,escuchan un rugido fuerte )
Santiago:[Un poco asustado ] ¿oíste?
César:¡siii!, hay que tener precaución ,quizás lo que dijo Emiliano fue cierto . (Al voltear a la parte de atrás miraron que detras habían un gran oso , que hacía un gran rugido fuerte , como si fuese a comérselos .[Ellos espantados ,resignados por su final trágico].
IMAGEN 4
(Emiliano se quita el disfraz ,al ver qué ya se estaba pasando con esa broma ) [Ambos amigos ,enojados y decepcionados de la broma que les había hecho ] César :[Espantado ,a punto de llorar ]"¿Por qué me has hecho esto? ¿No sabes que la confianza es fundamental en nuestra amistad?"
Santiago :[Enojado]No estuvo bien esa broma ,no pensaste en las consecuencias que pueden traer al hacer este tipo de bromas . (Emiliano pide disculpas a sus amigos )[Se queda pensando y a la vez reflexionando sobre lo que les había hecho a sus amigos .]
HISTORIA Título: El amigo disfrazado.
Había una vez tres amigos que siempre se la pasaban riendo ,y en aventuras Santiago ,Emiliano y César . César y Santiago siempre estaban dispuestos a ayudar , sin embargo Emiliano era un poco travieso.
Un día se me ocurrió la idea de decirle a mis dos amigos que fuéramos a esquiar a la montaña más cercana ya que había nieve , para eso a Emiliano se le ocurrió la idea de jugarnos una broma un poco pesada ,empezando por compartir una historia de terror acerca de un oso que era muy violento, Santiago y yo nunca íbamos a pensar que se disfrazaría del oso de la historia que nos había contado y tuviera el tiempo de esconderse en el bosque,pasando frío esperando a que pasaramos por ese camino . Cuando me acerqué junto con Santiago me dí cuenta que salía del escondite un oso comenzando a hacer muchos rugidos fuertes y a hacer movimientos amenazantes. Santiago y yo aterrorizados, salimos corriendo buscando un refugió en un árbol cercano. Después de un rato, Emiliano disfrazado de oso se cansó de la broma que nos había hecho ,procedió a quitarse el disfraz. Santiago y yo , al ver que era nuestro amigo, me enfadé mucho,al igual Santiago exclamando le dijimos :
Santiago-"¿Por qué me has hecho esto? ¿No sabes que la confianza es fundamental en nuestra amistad?"
César-No estuvo bien esa broma ,no pensaste en las consecuencias que pueden traer al hacer este tipo de bromas .
Para eso Emiliano se disculpó ,prometiendo no volver a hacer algo así. Afortunadamente Emiliano logró entender que hacer ese tipo de bromas le enseñó que la confianza y la credibilidad son fundamentales en las relaciones. También que si abusaba de la confianza de los demás, podía perder su fe en quienes lo rodean y enfrentar consecuencias negativas ,también la importancia de saber cuándo una situación es real y cuándo es una broma.
-Mariano: amiga Karen ¿Cómo has estado? ¿Trabajas Aquí?
-Karen: “ sí, que milagro verte!! Y justo aquí jeje
-Mariano: me asignaron esta comunidad para venir a dar un taller de elaboración de galletas… pero me dicen que los alumnos están ocupados!
-Karen: ¡chispas!... Si están ensayando una tabla rítmica para un concurso, en un rato terminan, ¿Has escuchado la leyenda del cielo de aquí?
-Mariano: mmm… no ¿cuál?, cuéntame
-Karen: vamos a caminar en el camino te platico
IMÁGEN 1 -Karen: oye sigo sin ser buena en el equilibrio por eso no me pongo mis patines jeje, los que tú traes estánuy largos….
-Mariano: dijeron que detrás del cerro había una pista de hielo así que yo aprovecharé
-Karen: pues no tengo pruebas,.pero tampoco dudas de lo que te digo amigo!
IMAGEN 2 -Karen: ¡Corre! -Mariano: ah.. ¡corre!
IMÁGEN 3 -Señor Roben: ¡ah… qué maestros tan asustadizos!
IMÁGEN 4 -SEÑOR Roben: maestros.. ¿por qué corren? Yo estoy practicando mis pasos de botarga pero vine aquí pues, allá me da pena que me vean
-Mariano: creímos que era real!
-Karen: ¡ay señor! Sustote que nos dió, bueno al menos solo quedará en la bitácora de recuerdos de este día 28 de enero
Título: un día 28 de enero Érase una vez en un pueblito llamado Rancho El pañuelo del municipio de Ayala. Donde ahí las tardes son acogedoras, caminar mirando el cielo es cómo un hechizo pues te atrapa incluso olvidas cualquier pena que dentro traigas, las personas de la comunidad suelen salir a caminar por las mañanas así que los que somos foráneos aprovechamos para dejarnos hechizar por el cielo de las tardes, un día 28 de enero nos encontrabamos caminando por ahí un amigo de nombre Mariano y yo. El no conocía la comunidad y yo era muy buena perdiéndome, Mariano llegó ahí pues iba dispuesto a dar un taller de elaboración de galletas a los alumnos de primaria, pero los alumnos se encontraban ocupados realizando una tabla rítmica con el maestro Jonathan y extrañamente yo había terminado mis pendientes, así que le propuse salir a caminar para despejar un poco la mente mientras le contaba las historias que se mencionan acerca del cielo que te hechiza, Ese día estaba haciendo mucho frío por lo que usábamos ropa abrigadora yo elegí ponerme un gorro gris el cual tenía una bolita Rosa igual que mis botas, normalmente no soy buena con el equilibrio así que los patines no me servirían de mucho, pero por si acaso yo los llevaba en la mano. Nos habían contado que por ser aun invierno detrás del cerro podríamos encontrar una pequeña pista de hielo, mi amigo Mariano siempre queriendo sobresalir se llevó unas tablas de esquí, yo le dije que no eran muy necesarios pero tampoco insistí en convencerlo de lo contrario: “ oye tendrías que tener cuidado con esos patines largotes A mi parecer son muy peligrosos” cuando terminé de decirle esta frase escuchamos un gruñido enorme cuando volteamos a ver nos dimos cuenta de que había un oso, por lo que nosotros corrimos despavoridos gritando… hubiera estado de maravilla tomarle una foto para subirla a mi estado de Facebook!! pero con el susto ni dio tiempo de eso, cuando de pronto nos enteramos que el señor Roben, Quién había comenzado un nuevo trabajo de animador de fiestas y para su primer trabajo tenía que usar una botarga de oso, el señor Roben nos alcanzó justo cuando ya estábamos en la entrada de la comunidad diciéndonos: “maestros ya están grandecitos para andarse asustando con una botarguita de oso” debo de reconocer que me dio un ataque de risas de nervios pues la verdad es que si me había asustado, pero esta quedará anotada como una experiencia más en el famosísimo pañuelo.
VIÑETA 1. Pedro: Oye amigo Juan ¿Qué te parece si buscamos nuevas aventuras y vamos a esquiar por nuevos lugares, lugares desconocidos? Pedro: Me parece buena idea, pero ¿no te asusta el que nos pueda suceder algo malo o inesperado? Juan: No para nada, ¿Qué puede pasar? solo una nueva aventura que contar. Así que vamos Pedro: Pues si vamos…
VIÑETA 2. Ambos: ¡¡OHHH!! ¡¡¡Que miedo!!! Corre que nos come el gran monstruo; el oso
VIÑETA 3. David: Jajaja si que los asusté, continuaré tras de ellos. Ahí les voy.
VIÑETA 4. Pedro y Juan: Pero si es David. No es ningún oso, no nos asustas David: Pero porque no los asusto. ¡UPS! se me cayó el traje.
Una aventura de aventura
Una mañana de invierno me levanté aburrido con ganas de salir y conocer nuevos lugares pero claro con mi amigo Pedro por supuesto, mi deporte favorito en esta época del año con mucha nieve es esquiar y con mi mejor amigo; pero todo ya me parece rutinario quiero ir más allá de las montañas a nuevos lugares; ya sé le pediré que vayamos más allá por aquellas montañas, seguro si acepta emocionado, y así nos fuimos sin que papá y mamá se dieran cuenta y de repente nos sale a nuestro encuentro un gran oso y corrimos a todo lo que da muy asustados. Pero yo volteé de reojo y en realidad no era un oso; era David nuestro vecino que nos hizo la gran broma con su traje de oso, pero al final él ni se dio cuenta que se le había caído y según él nos estaba asustando, pero mi amigo y yo ya nos habíamos dado cuenta de que era él y no un oso de verdad.
Gabriel: Hola Fer, ¿cómo estás? Fer: Hola (contestó con una gran sonrisa) estoy muy bien, estoy contenta de hacer esta actividad de campamento en el bosque ha sido una experiencia agradable. Gabriel: Qué bueno que te haya gustado estar estos dos días rodeada de naturaleza y bueno uno que otro mosquito. Fer: Jajaja eso no puede faltar, por cierto me habían contado que en esta zona hay osos, pero hasta ahora no los he escuchado y mucho menos visto. Gabriel: Ay! a esos terribles animales no quiero conocerlos. Vamos, sigamos el camino no vaya a hacer que nos encontremos uno.
Viñeta 2
Fer: Oye Gabriel se escucha un gruñido, lo he venido escuchando desde hace ya unos minutos, ¿tú también los puedes oir? Gabriel: Dirás que es mentira, pero no los escucho, yo creo que la altura me está afectando el oído. Fer: Posiblemente es parte de mi imaginación. De pronto ruidos de pisadas fuertes y de una velocidad considerable se escuchaban entre los encinos… Fer: Oigan! Tengo miedo, siento la presencia de un oso. Gabriel: No tengas miedo, vamos a tararear una canción, ¿estás de acuerdo? Fer: Me parece bien, pero aún tengo miedo. De pronto voltearon y la imagen de un oso estaba detrás de ellos, haciendo un gruñido y levantando los brazos. Gabriel: ¡Corran todos!
Viñeta 3
Luis: Ey! ¿en dónde están todos?, solo era una broma. No aguantan nada.
Viñeta 4
Luis: Amigos, ¿por qué salieron corriendo?, me dejaron en el baño. Gabriel: Disculpa amigo, solo que nos salió un oso gigante y nos quería atacar. Fer: Interrumpe a Gabriel - Era el oso más grande y feroz que pude haber conocido, mira sigo temblando de miedo. Luis: jajaja un oso gigante, eso es imposible. Fer :¿ No nos crees? te estamos diciendo la verdad. Luis: Amigos, creo que el oso que vieron no era tan grande, pero su imaginación y su miedo sí, en realidad era yo. Confundido Gabriel pregunta: No, claro que no, ¿cómo es posible que fueras tú? Luis: Escuché a Fer hablando con otras chicas y pensé que en algún momento del recorrido mi botarga y bocina haríamos la mejor broma de la historia. Fer: Ay no! yo casi me hago pipí, por favor no lo vuelvas hacer. Luis: Lo siento amigos, no lo volveré a hacer, vamos a descansar un poco en la fogata. Gabriel. Sí vamos, ahora que sabemos la verdad, no hay por qué tener miedo.
La broma que casi acaba mal
Un día salimos de campamento, mi amigo Gabriel, Luis y otros compañeros de la carrera, para poder convivir y descansar de lo que regularmente hacemos. Un día mientras caminábamos para llegar a la zona en donde íbamos a pasar la noche platicaba con Gabriel sobre la experiencia que tenía al estar en el bosque, pero eso cambió cuando el tema cambió de dirección y empezamos a hablar de los osos. Pensé que había llamado con mi mente a un oso por el miedo que le tenía porque en el camino vimos uno que nos hizo salir corriendo a todos, aunque cuando estábamos en un lugar seguro descubrí la verdad antes de que la descubriera yo seguía temblando de miedo. Resulta que el oso que vimos y escuchamos era nada menos que Luis, sí escucharon bien, Luis fue quien planeó una broma que casi nos deja sin aliento, nunca antes había hecho él una broma y por eso nadie hubiera pensado que el oso que vimos era él con una botarga, y parte tenía una buena bocina con un buen audio del gruñido de un oso, era todo tan real, que ahora que lo pienso nunca nos preguntamos ¿en dónde estaba Luis? y fue hasta que él se acercó y tanto Gabriel como yo le platicamos la experiencia con el oso que nos hizo confesión de lo sucedido, él no se imagina lo mucho que yo tenía miedo. Por suerte todo quedó en un susto y en una broma épica que recordaré siempre.
Rogelio García Viñeta 1 Juan Pablo: ¿Estás cansado? ¿Nos detenemos un momento? Iván: No. Quiero llegar pronto. Respondió. Viñeta 2 Sin diálogos. Viñeta 3 Esteban: ¿Dónde están? Viñeta 4 Esteban: ¿Cómo ven? ¿Funcionará? Ya escuché los gritos de la tía Juana, las oraciones de la abuela y a las primas llorando. Iván: “Solo recuerda que tu papá guarda un rifle”. “Anoche soñé con ella. Patinábamos los tres, nos tomaba con una de sus manos y reíamos. Aún la extraño”
Sueño de una noche de invierno.
A mamá siempre le gustó la nieve, recuerdo su sonrisa y las múltiples carcajadas cuando la gravedad y su falta de equilibrio la hacían caer. Nos contagió su fascinación por esquiar y el disfrute de los paisajes invernales. Pensaba en ella mientras caminaba junto a mi hermano. El plan para esa mañana, consistía en caminar hacia el río y regresar esquiando. Iván, no conocía ese lugar. La vez que fuimos, él enfermo y se quedó en casa. Por ello, quise compartir con él ese escenario: el agua quieta, silenciosa, prisionera del tiempo. -¿Estás cansado? ¿Nos detenemos un momento? Pregunté. Iván, solía ser callado. En muchas ocasiones le expresé mi frustración cuando yo tenía que forzar la charla, él solo me miraba, sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas y lo entendía todo, entonces lo abrazaba. -No. Quiero llegar pronto. Respondió. Justo después de su respuesta, escuchamos unas pisadas, la capa de nieve sobre el suelo se partía. Algo se aproximaba a nosotros. Entonces apareció: era un oso. Ahora que lo analizo, era un osezno pues no pasaba del metro cincuenta. Mi hermano y yo nos miramos, asumimos que únicamente nos quedaba correr. Y así lo hicimos. Al alejarnos, miramos hacia atrás. El temible mamífero se detuvo, movió la cabeza hacia los lados y se tocó la cabeza. Fue entonces que mi cabeza comenzó a pensar: mamá nos dijo alguna vez que los osos habían desaparecido de ese lugar hace mucho tiempo, la especie endémica solo podía observarse, disecada en el museo regional. Con sorpresa y enojo, vimos cómo ese osezno retiraba la cabeza del cuerpo, entonces lo reconocimos: Esteban, era el odioso primo Esteban. En vano nuestra salida para alejarnos de él. Nos pidió aproximarnos. Iván y yo aceptamos, antes de eso, nuestras miradas se cruzaron y coincidimos, ambos miramos la fría nieve. Esteban el osezno sería víctima de un ataque de bolas de nieve. Ya junto a él, nos contó su plan. Quería probar si su nuevo disfraz causaría sorpresa, si al usarlo esa noche, los adultos entrarían en pánico. Las primeras víctimas fuimos nosotros. -¿Cómo ven? ¿Funcionará? Ya escuché los gritos de la tía Juana, las oraciones de la abuela y a las primas llorando. Iván, lo miró seriamente y expresó: “Solo recuerda que tu papá guarda un rifle”. De inmediato me dió la señal, nos alejamos un poco y comenzamos a llenarlo de nieve. Después de la pequeña batalla, continuamos nuestro camino. Un instante antes de llegar al río, Iván me miró y dijo: “Anoche soñé con ella. Patinábamos los tres, nos tomaba con una de sus manos y reíamos. Aún la extraño”. Lo abracé de inmediato.
MARISA BASTIDA GARCIA Viñeta 1. ´- Ana y Carlos deciden ir a esquiar a Aspen Colorado, llevando su equipamiento como son: Esquíes, botas especiales que se ajusten a los esquíes y bastones para impulsarse, así como su ropa impermeable y abrigada para protegerse del frio y la nieve, guantes y gafas, Carlos le pregunta a Ana si llevan todo o han olvidado algo. Viñeta 2.- Ana le dice a Carlos, ¡¡mira un joven que no trae su equipo ni ropa apropiada, que frio!!! ¿Qué estará haciendo, acaso se perdió de algún grupo?, el joven al tenerlos cerca los quiso asustar con sus manos y sonido de garganta “grrrr” ellos solo lo observaron y se retiraron. Viñeta 3.- El joven se quedo pensando, no los asuste, !!! Creo que debo utilizar mi traje de oso. Viñeta 4.- fue a ponerse el traje de oso, se fue corriendo para tratar de sorprenderlos, salió de improviso y les hizo movimiento con las manos y el sonido de garganta “grrrrr”, pero ahora con el traje puesto, Ana y Carlos salieron corriendo despavoridos.
DISFRUTANDO LA NIEVE En las vacaciones decembrinas fuimos de vacaciones a Aspen Colorado, cuando fuimos a esquiar, observe a un matrimonio que llegó al mismo lugar con todo su equipamiento: ropa térmica y abrigada, guantes, gafas, bufanda, esquíes, botas especiales para los esquíes y bastones para impulsarse; ¿Carlos le preguntaba si habían olvidado algo? Ana sorprendida le decía que no, todo estaba en orden. Caminando por la nieve para llegar al lugar de partida encontramos a un joven que no traía las herramientas ni la ropa apropiadas, por lo que el visitante nos mira y nos trata de asustar con sus manos y con el sonido de garganta “grrrrr” Carlos y Ana lo miran y siguen adelante. El joven se queda sorprendido, ¡¡¡ no los asusté, !!! por lo que se dijo: “me pondré mi traje de oso” se lo pone y corre para alcanzar y buscar un lugar estratégico donde Carlos y Ana van a pasar, sale de repente con movimientos en las manos y con el mismo sonido de la garganta (grrrr) Ana y Carlos salen corriendo despavoridos.
Viñeta 1 Llegamos!! Que buena idea la de venir a esquiar, todo por aquí se ve muy vacío, vamos a caminar para encontrar el mejor lugar lo más tranquilo posible.
Viñeta 2
¡Grrrrrr! (Se escucha un rugido fuerte) Que tal amigos Se escucha una vos dentro del oso!! Corre lo más rápido posible, nos va a comer!! Tu corre salva tu vida...
Viñeta 3 Oso: yo solo quería esquiar con mi traje... no entiendo que paso? Si si saludé ..
Viñeta 4 Buuuuuuuuu me los voy a comer de nuevo!! Cara de malicia :$ Amigos sabían que anda un oso por aquí? Siiiii nos andaba comiendo.
Grrr!! Después de un largo viaje por fin llegaron mis amigos, creo que les daré la bienvenida con un pequeño susto, puedo verlos a lo lejos y observo que están muy tranquilos, Arggg me los voy a comer! Los amigos salen corriendo, y cada uno correo por su lado, creo que mi broma resultó exitosa, ahora como le hago para que volvamos? Necesito ir a buscarlos, será una larga tarde. Amigos los encontré que paso? Parece que vieron un fantasma! Los asustaron?
Viñeta 1 (En la montaña, dos niños con ropa de invierno se preparan para esquiar) Martín: —¡Estoy emocionado! Hoy subiremos hasta la cima. Adriana: —Sí, pero no olvides que debemos regresar antes de que oscurezca. Martín: —Llevo el mapa y comida. ¡Nada puede salir mal!
Viñeta 2 (Mientras caminan, un oso enorme aparece de repente) Adriana: (asustada): —¡Martín, un oso! Martín (gritando): —¡Corre, Lucía, no lo mires a los ojos! (El oso se levanta en dos patas y ruge fuertemente)
Viñeta 3 (Una persona sale del traje) Tomas: “¡Cayeeeeron!” dijo entre risas mientras hacía los mismos gestos que había hecho disfrazado
Viñeta 4 (Asustados descubren la verdad) Tomas: Grrrrr, ¿se asustaron? Adriana: Esa fue una broma pesada, me asusté mucho Martín: No debiste hacerlo tomas, pudimos habernos lastimado.
La historia se desarrolla en una zona montañosa nevada, donde un grupo de niños se encuentra disfrutando de unas vacaciones de invierno en un campamento escolar. Equipados con trineos y esquís, recorren las laderas nevadas mientras conviven, juegan y comparten experiencias con sus compañeros y maestros. Este tipo de campamento busca fortalecer la convivencia, la cooperación y la resolución de conflictos, fomentando valores fundamentales en un entorno distinto al escolar, pero igual de formativo. Mi nombre es Adriana, y todavía no puedo creer lo que pasó ese día. Estábamos en la montaña, listos para una nueva aventura con mi amigo Martín. Nos encantaba esquiar en el paisaje nevado.
Martín: —¡Estoy emocionado! Hoy subiremos hasta la cima. Adriana: —Sí, pero no olvides que debemos regresar antes de que oscurezca. Martín: —Llevo el mapa y comida. ¡Nada puede salir mal!
Mientras bajábamos por una colina, de repente, ¡apareció un enorme oso frente a nosotros!
Adriana: (asustada): —¡Martín, un oso! Martín (gritando): —¡Corre, Lucía, no lo mires a los ojos! (El oso se levanta en dos patas y ruge fuertemente).
Salimos corriendo cuesta abajo, tropezando con la nieve, hasta que caímos de rodillas exhaustos. Nos escondimos tras unas rocas, con el corazón latiendo rápido. Pero luego, el “oso” comenzó a quitarse la cabeza… ¡era Tomás! Nuestro compañero bromista disfrazado con un traje de peluche.
Tomas: “¡Cayeeeeron!” dijo entre risas, mientras hacía los mismos gestos que había hecho disfrazado.
Lo miramos con molestia. Aunque a Tomas le causó gracia, a mí me pareció una broma pesada. Nos había asustado mucho.
Tomas: Grrrrr, ¿se asustaron? Adriana: Esa fue una broma pesada, me asusté mucho Martín: No debiste hacerlo tomas, pudimos habernos lastimado.
Entonces, entonces hable con él, le hicimos saber que este tipo de bromas pueden ser peligrosas. No sabemos cómo reaccionará cada persona. Reírse está bien, pero siempre con respeto y cuidando a los demás.” Tomás bajó la cabeza, entendió su error y pidió disculpas. Después de eso, prometió no volver a hacer bromas que asusten o incomoden a los demás.
Viñeta 1 - Sabes una cosa... - ¿Qué pasa? - Desde hace rato escucho ruidos extraños, cada que caminamos, siento como si alguien nos estuviera siguiendo... - ¿Crees? No será que de por si no tenías ganas de venir conmigo - No, nada de eso, pero siento una presencia extraña - Tal vez el pasar mucho tiempo solo te esta causando ese tipo de ideas, aunque empieza a darme miedo, tu y tus cosas...
Viñeta 2 - Grrr!!! - Virgen de Guadalupe, un oso!!! - Corre, corre, corre por tu vida!!! - Grrr!!!
Viñeta 3 - ¿Quién será la Virgen de Guadalupe? - ¿Corre por tu vida? que dramáticos
Viñeta 4 - Casi nos matas de un susto - Desde antes yo sentía una presencia extraña - Los espante jaja, esa era la idea, escuche que vendrían hoy por la mañana y aproveche la oportunidad
¿Alguna vez has anhelado algo que al final no sucede? Bueno, eso me paso a mi, hace algunos meses tuvimos la oportunidad de realizar un viaje al polo norte, quería aprender a esquiar en la nieve. Junto con Paco y Adrian nos fuimos a esta aventura, ambos sabían de mi interés pero también de mis miedos por encontrarnos con algún animal feroz. Salimos un martes por la mañana para buscar un lugar adecuado para practicar un poco este deporte, Paco dijo que nos alcanzaría, mientras Adrian y yo caminamos mucho tiempo para poder elegir un lugar, entre más caminábamos, yo sentía el ambiente raro, extraño, como si alguien nos estuviera observando a la distancia, por momentos se escuchaban ruidos extraños. Seguimos caminando, cuando por fin encontramos el lugar adecuado, le dije a Adrian que tenía esa misma sensación, él solo me escuchaba y me decía que yo estaba loco. De repente escuchamos un gruñido con gran estruendo, era un oso, lo primero que hice fue gritar “virgen de guadalupe”, Adrian salió corriendo como alma que lleva el diablo gritando “corre, corre, corre por tu vida”. No se como llegamos hasta una cabaña, la bajada ni la sentimos, dejamos las cosas mientras bajabamos, las piernas ni las sentí, el corazón estaba latiendo a mil, sentía que se me iba a salir del pecho, la respiración no la podía controlar. Más tarde Paco, un tanto burlón mientras le contábamos lo que nos había pasado, terminó por confesar que él se había disfrazado de oso ya que sabía de mis miedos por encontrarnos con algún animal feroz, ya no volvimos a subir y mi sueño de aprender a esquinar no se cumplió…
Viñeta 1 (Era diciembre, Pedro y Pablo se encontraban caminando) - Oye Pablo, creo que ya nos perdimos. - ¡Mira!, sigamos ese camino.
Viñeta 2 (Mientras caminaban ...) - ¡Gggrrr! - ¡Hay! ¿Ques es ese ruido! - Es un osos, ¡Corre!
Viñeta 3 (En ese momento ...) Je, je .... Ilusos, se la creyeron. Ahora les podré platicar a los demás.
Viñeta 4 Son unos miedosos, me comentaron que los espanto un oso, por aquí no hay.
Un susto que nunca se olvidará.
Una vez caminando por el cerro, los EC Pedro y Pablo, después de haber hecho sus actividades cotidianas y de haber comido, se fueron al río para despejarse un poco, era diciembre y hacía mucho frío.
Era tarde y de regreso se perdieron, por lo que Pablo recomendó seguir un camino, esperando que fuera el correcto.
Entre tanta plática, no se percataron de atrás los venía siguiendo un enorme oso, el cuál inmediatamente les gruño. Pedro y Pablo se echaron a correr inmediatamente.
Yo en ese momento, al estar solo, me fui quitando cada pieza del disfraz, y con una risa malévola, me dije en voz alta, - que incrédulos y miedosos son, como pueden creer que existan osos en esta zona, si no es su hábitat. Fin
Era época de nieve a mi hermano Asael y a mí nos encantaba ir a esquiar porque era aburrido estar en casa encerrados y hoy era un buen día para salir a la montaña. Estábamos al cuidado de Alejandro, nuestro hermano mayor, pero él no quiso salir con nosotros a esquiar.
De repente, por una colina se asomó un oso enorme, era un enorme oso que se movía de un lado a otro con fuertes gruñidos.
- ¡Ahhh! - gritamos.
- ¡Corre! ¡Corre! - le decía a Asael.
Gritamos y corrimos del susto, fue una emoción tan grande. El oso paró, lo miramos desde lejos, para estar seguros que no nos seguía, de repente Alejandro se veía quitándose el traje de oso y se quedó sorprendido del susto que nos había dado. Nos acercamos a él.
- ¡Nos asustaste! – Decía en voz alta Asael
-No lo vuelvas hacer! – le decía todavía asustada.
Pero Alejandro ya no pudo parar de reír y abrazarnos, todavía burlándose de nosotros.
Nos tiramos en la nieve y nos divertimos probándonos el traje para jugar al oso hasta cansarnos.
Equipo CONAFE da clic en el link "responder" e ingresa tu narrativa del ejercicio 10. No olvides agregar tu nombre.
ResponderEliminarLaura Melissa Romero Montenegro
EliminarViñeta 1
- Diego: Oye amigo, ¿Qué quieres hacer el día de hoy?
- Luis: Yo quiero ir a esquiar, pero hay demasiada nieve, no se si mis patines me ayuden.
-Diego: ¡No te preocupes, yo te presto mi equipo!
Luis: ¡Muchas gracias!
viñeta 2
-Roberto: ¡Sorpresa!, miren amigos, mi abuela me regalo esta botarga, ¿no les parece muy realista?
-Diego: ¡AUXILIOO!
-Luis: ¡un oso! ¡Corre!
viñeta 3
Roberto:¿Por qué se habrán ido?, tal vez no les gusto tanto la botarga que me regalo mi abuela o quizá tenían mucha prisa. Les llamare mas tarde, me quede con ganas de esquiar con ellos.
viñeta 4
-Diego: ¡Lo siento amigo!, creímos que eras un oso de verdad, por eso salimos corriendo, pero cuando quisimos regresar nos dios cuenta que eras tú.
-Luis: honestamente yo no quería regresar, pero Diego me obligo hacerlo, esta muy real tu botarga, ya no vuelvas a asustarnos de esa manera.
-Roberto: creo que podríamos utilizar esta botarga para asustar a las personas, ¿Qué les parece?
Historia
UNA BROMA INESPERADA
mi amigo Diego acudimos a las faldas del volcán Popocatépetl con la intención de esquiar, yo lleve mis patines con los cuales se me dificulto un poco, Diego iba mas preparado, así que no tuvo dificultad.
Todo iba bien hasta que un oso apareció de la nada, así que salimos corriendo en diferentes direcciones, al darme cuenta que ya no corría ningún riesgo regrese a buscar a Diego, mi sorpresa al llegar al lugar en el que estábamos, fue ver a mi amigo Roberto quitarse la botarga de Oso, me comento que se la había regalado su abuelita y nos la quería mostrar, pero que primero nos quería jugar una broma. Diego tardo mas en regresar, me comento que tenia miedo, pero que no me quería dejar solo, pero al darse cuenta que Roberto era el oso se tranquilizo.
Durante nuestra platica acoramos no hacer mas ese tipo de bromas, porque a veces aunque parezcan inofensivas, pueden ocasionar alguna situación que no podamos controlar.
Narrativas IEBEM-CONAFE
ResponderEliminarAraceli Castillo Macias
Diálogo:
Viñeta 1.
- ¿Te divertiste?
- Mucho. Me encanta la época invernal, con sus colinas blanqueadas y el viento frío que me hace apreciar la calidez de la ropa, de la fogata y del café caliente. ¿A ti te gusta esta época?
- La verdad me gusta más el verano, pero disfruto el patinar sobre hielo. Me gusta sentirme libre, ir y venir, girar y saltar, todo ello me ayuda a respirar libertad.
- Me recuerdas a una lectura de español en la que la perra cadencia le enseña a sus cuatro perritos a disfrutar de cada…
Viñeta 2.
- ¡Corre!
- ¡Ayudaaaaa!
Viñeta 3. Jejejeje ¿pensarían que sí era un oso? No, seguramente se asustaron por mi gran tamaño y corpulencia.
Viñeta 4.
- ¡Qué dicen, se toparon con un oso grande y gordo! ¿era más o menos así?
- Tiene mucha similitud.
- Sí, es tan grande, gordo y feo como el oso.
Historia
Título: ¡Cuidado con la semejanza!
Parecía un día de descanso tranquilo, así que decidimos salir a disfrutar del paisaje que la temporada invernal nos regala cada año. Cada uno de nosotros decidió qué quería hacer, Luis decidió esquiar, Carlo prefirió patinar y yo quise dar un paseo. Acordamos encontrarnos a las dos horas para tomar una bebida caliente y compartir nuestras experiencias. Mientras caminaba, me adentré a la parte boscosa, la vista era maravillosa y el aroma a pino penetrante. De pronto escuché un crujido que me sacó de mi absorto y me puso alerta; era una hermosa ardilla con cola esponjada, me vio con curiosidad, pero no se inmutó, siguió en lo suyo. Fue en ese momento que me vino la idea. Corrí a la comunidad y conseguí una piel de oso, me lo puse y esperé a que se reunieran mis amigos para salir a su encuentro. ¡vaya que susto, alcancé a escuchar el latir de sus corazones! En su huida hasta los esquís y los patines botaron, me tocó recuperarlos y llevarlos de regreso.
Me quité el disfraz y fui a alcanzarlos. Al verlos me comentaron su encuentro con el oso y se me ocurrió hacer la mímica del oso y ellos inmediatamente se dieron cuenta de la broma, pero sin enojarse ni reclamar por mi acción, se vieron uno al otro y comentaron mi semejanza con el oso, resaltando mi fealdad en referencia a la del oso.
Fue una gran enseñanza para mí, claramente para ello no fue divertido.
Coral Rochelle Salgado Mejía
ResponderEliminarCOT Morelos
Imagen 1
-Ariel: Oye John estuvo muy padre el día de hoy, pudimos esquiar y patinar por horas. Que bueno que nos tomamos estos tres días de vacaciones para poder hacer estas actividades que tanto nos gustan.
-John: Jaja Si Ariel, fue muy divertido las caídas que tuvimos en la primer montaña, gracias por enseñarme a perder el miedo. Recientemente no había tenido una actividad que me hiciera probar mi suerte.
-Ariel: Ahora muero de hambre, será que vamos al restaurante a comer algo o seguimos probando aventuras y ver que nos regala la naturaleza para comer?
-John: No Ariel, ya es demasiado por hoy, ya no tengo fuerza para mover algún dedo, cazar y cocinar. Mejor...
De pronto...
Imagen 2
-Ariel: Ahhh!!! John no te muevas.
-John: Mejor corramos!! Auxilio!!!
Imagen 3
-Oso Charlie: Pero que pasó con los camaradas que no me dejaron ni decirles que vendo carne fresca y recién asada en mi restaurante de aquí cerca, ahora ya perdí dos clientes, creo que este disfraz para promocionar la carne de oso no me esta ayudando.
Imagen 4
-Charlie: Amigos, por fin los alcance, corren como atletas queriendo ganar un maratón.
-Ariel: Quien eres tú?
-John: Tremendo susto que nos diste, por que traías un traje de oso?
-Charlie: Lo que pasa es que tengo un restaurante, vengan les invito un tequila para el frio y bueno para el susto también. Además pueden pedir la carne que quieran, es muy fresca.
-John: Bueno, esta bien. Muero de hambre y descansar nos hará muy bien. No esta lejos tu restaurante o si?
-Charlie: No, síganme no se arrepentirán. Mi restaurante es el mejor.
FIN
*Un día de aventuras*
En una pequeña ciudad llamada Cuernavaca vivimos mi amiga Ariel y yo. Después de planear por mucho tiempo, diría yo: por años; tener una aventura en la nieve, se logró. Yo deseaba mucho conocer la nieve, intentar esquiar, hacer como que soy un profesional y usar un traje de esos grandotes y calientitos para la nieve. Además que me acompañara Ariel, pues el viaje sin ella no valdría la pena.
Los días en Aspen fueron grandiosos, una de las experiencias que no olvidaré fue la que vivimos el miércoles, se nos hizo tarde para regresar y comer en la cabaña, no vimos la hora y el cansancio fue el que nos avisó que debíamos parar.
Le dije a Ariel que tenía hambre, mientras caminábamos y decidíamos donde comer, de la nada nos salió un oso gigante. En ese momento, recuero que no escuchamos su gruñido, solo recuerdo haberle dicho a Ariel corre!. Sin embargo, después de correr alrededor de 5 minutos, aunque yo sentí que corrí como dos horas, vimos que ya no estábamos en peligro, no veíamos al oso por ningún lado, paramos para recuperar el aliento.
En ese momento apareció un joven un poco extraño, nos dijo que no nos asustáramos, que él solo quería promocionar su comida.
Le recomendamos no usar más ese traje, y si le aceptamos conocer su restaurante.
Comimos y todo salió muy bien, incluso nos consiguió un moto taxi para regresar a nuestra cabaña, aunque el susto y los gritos ahora nos dan risa, recuerdo el momento y aún me causa calosfríos, no hubiera sabido que hacer si fuera un oso de verdad.
Ahora cada vez que voy a salir de paseo investigo los peligros y algunos tips de que hacer en caso de que pase algo.
FIN
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarECAR César Omar Castañeda Campuzano.
EliminarIMAGEN 1
Santiago :Amigos ¿No les gustaría ir a esquiar el fin de semana la montaña ?
César:[saltando de felicidad], si ,estaría bien ir hacer eso ,he tenido ganas de ir pero no se ha dado la oportunidad.
Emiliano:[Se queda pensando ,con una sonrisa un poco intrigante ]
Emiliano :Yo no les aconsejo ir , supe que ahí vive un oso grande , que siempre ha sido bien violento con quién pisa su territorio .
(Para eso los otros dos amigos deciden arriesgarse ya que no creían esa historia )
IMAGEN 2
Santiago:¡Llegamos!,Suuuuuuuperr[gritando de emoción ]
César:Si llegamos , lástima que no pudo venir Emiliano, se perdió la experiencia.
(Nunca pensaron que estaban a punto de vivir un susto muy fuerte )
IMAGEN 3
(Estando ya en la montaña a punto de comenzar con su actividad ,escuchan un rugido fuerte )
Santiago:[Un poco asustado ] ¿oíste?
César:¡siii!, hay que tener precaución ,quizás lo que dijo Emiliano fue cierto .
(Al voltear a la parte de atrás miraron que detras habían un gran oso , que hacía un gran rugido fuerte , como si fuese a comérselos .[Ellos espantados ,resignados por su final trágico].
IMAGEN 4
(Emiliano se quita el disfraz ,al ver qué ya se estaba pasando con esa broma )
[Ambos amigos ,enojados y decepcionados de la broma que les había hecho ]
César :[Espantado ,a punto de llorar ]"¿Por qué me has hecho esto? ¿No sabes que la confianza es fundamental en nuestra amistad?"
Santiago :[Enojado]No estuvo bien esa broma ,no pensaste en las consecuencias que pueden traer al hacer este tipo de bromas .
(Emiliano pide disculpas a sus amigos )[Se queda pensando y a la vez reflexionando sobre lo que les había hecho a sus amigos .]
HISTORIA
Título: El amigo disfrazado.
Había una vez tres amigos que siempre se la pasaban riendo ,y en aventuras
Santiago ,Emiliano y César .
César y Santiago siempre estaban dispuestos a ayudar , sin embargo Emiliano era un poco travieso.
Un día se me ocurrió la idea de decirle a mis dos amigos que fuéramos a esquiar a la montaña más cercana ya que había nieve , para eso a Emiliano se le ocurrió la idea de jugarnos una broma un poco pesada ,empezando por compartir una historia de terror acerca de un oso que era muy violento, Santiago y yo nunca íbamos a pensar que se disfrazaría del oso de la historia que nos había contado y tuviera el tiempo de esconderse en el bosque,pasando frío esperando a que pasaramos por ese camino . Cuando me acerqué junto con Santiago me dí cuenta que salía del escondite un oso comenzando a hacer muchos rugidos fuertes y a hacer movimientos amenazantes. Santiago y yo aterrorizados, salimos corriendo buscando un refugió en un árbol cercano. Después de un rato, Emiliano disfrazado de oso se cansó de la broma que nos había hecho ,procedió a quitarse el disfraz. Santiago y yo , al ver que era nuestro amigo, me enfadé mucho,al igual Santiago exclamando le dijimos :
Santiago-"¿Por qué me has hecho esto? ¿No sabes que la confianza es fundamental en nuestra amistad?"
César-No estuvo bien esa broma ,no pensaste en las consecuencias que pueden traer al hacer este tipo de bromas .
Para eso Emiliano se disculpó ,prometiendo no volver a hacer algo así. Afortunadamente Emiliano logró entender que hacer ese tipo de bromas le enseñó que la confianza y la credibilidad son fundamentales en las relaciones. También que si abusaba de la confianza de los demás, podía perder su fe en quienes lo rodean y enfrentar consecuencias negativas ,también la importancia de saber cuándo una situación es real y cuándo es una broma.
-Mariano: amiga Karen ¿Cómo has estado? ¿Trabajas Aquí?
ResponderEliminar-Karen: “ sí, que milagro verte!! Y justo aquí jeje
-Mariano: me asignaron esta comunidad para venir a dar un taller de elaboración de galletas… pero me dicen que los alumnos están ocupados!
-Karen: ¡chispas!... Si están ensayando una tabla rítmica para un concurso, en un rato terminan, ¿Has escuchado la leyenda del cielo de aquí?
-Mariano: mmm… no ¿cuál?, cuéntame
-Karen: vamos a caminar en el camino te platico
IMÁGEN 1
-Karen: oye sigo sin ser buena en el equilibrio por eso no me pongo mis patines jeje, los que tú traes estánuy largos….
-Mariano: dijeron que detrás del cerro había una pista de hielo así que yo aprovecharé
-Karen: pues no tengo pruebas,.pero tampoco dudas de lo que te digo amigo!
IMAGEN 2
-Karen: ¡Corre!
-Mariano: ah.. ¡corre!
IMÁGEN 3
-Señor Roben: ¡ah… qué maestros tan asustadizos!
IMÁGEN 4
-SEÑOR Roben: maestros.. ¿por qué corren? Yo estoy practicando mis pasos de botarga pero vine aquí pues, allá me da pena que me vean
-Mariano: creímos que era real!
-Karen: ¡ay señor! Sustote que nos dió, bueno al menos solo quedará en la bitácora de recuerdos de este día 28 de enero
Título: un día 28 de enero
Érase una vez en un pueblito llamado Rancho El pañuelo del municipio de Ayala. Donde ahí las tardes son acogedoras, caminar mirando el cielo es cómo un hechizo pues te atrapa incluso olvidas cualquier pena que dentro traigas, las personas de la comunidad suelen salir a caminar por las mañanas así que los que somos foráneos aprovechamos para dejarnos hechizar por el cielo de las tardes, un día 28 de enero nos encontrabamos caminando por ahí un amigo de nombre Mariano y yo. El no conocía la comunidad y yo era muy buena perdiéndome, Mariano llegó ahí pues iba dispuesto a dar un taller de elaboración de galletas a los alumnos de primaria, pero los alumnos se encontraban ocupados realizando una tabla rítmica con el maestro Jonathan y extrañamente yo había terminado mis pendientes, así que le propuse salir a caminar para despejar un poco la mente mientras le contaba las historias que se mencionan acerca del cielo que te hechiza,
Ese día estaba haciendo mucho frío por lo que usábamos ropa abrigadora yo elegí ponerme un gorro gris el cual tenía una bolita Rosa igual que mis botas, normalmente no soy buena con el equilibrio así que los patines no me servirían de mucho, pero por si acaso yo los llevaba en la mano.
Nos habían contado que por ser aun invierno detrás del cerro podríamos encontrar una pequeña pista de hielo, mi amigo Mariano siempre queriendo sobresalir se llevó unas tablas de esquí, yo le dije que no eran muy necesarios pero tampoco insistí en convencerlo de lo contrario: “ oye tendrías que tener cuidado con esos patines largotes A mi parecer son muy peligrosos” cuando terminé de decirle esta frase escuchamos un gruñido enorme cuando volteamos a ver nos dimos cuenta de que había un oso, por lo que nosotros corrimos despavoridos gritando… hubiera estado de maravilla tomarle una foto para subirla a mi estado de Facebook!! pero con el susto ni dio tiempo de eso, cuando de pronto nos enteramos que el señor Roben, Quién había comenzado un nuevo trabajo de animador de fiestas y para su primer trabajo tenía que usar una botarga de oso, el señor Roben nos alcanzó justo cuando ya estábamos en la entrada de la comunidad diciéndonos: “maestros ya están grandecitos para andarse asustando con una botarguita de oso” debo de reconocer que me dio un ataque de risas de nervios pues la verdad es que si me había asustado, pero esta quedará anotada como una experiencia más en el famosísimo pañuelo.
VIÑETA 1.
ResponderEliminarPedro: Oye amigo Juan ¿Qué te parece si buscamos nuevas aventuras y vamos a esquiar por nuevos lugares, lugares desconocidos?
Pedro: Me parece buena idea, pero ¿no te asusta el que nos pueda suceder algo malo o inesperado?
Juan: No para nada, ¿Qué puede pasar? solo una nueva aventura que contar. Así que vamos
Pedro: Pues si vamos…
VIÑETA 2.
Ambos: ¡¡OHHH!! ¡¡¡Que miedo!!! Corre que nos come el gran monstruo; el oso
VIÑETA 3.
David: Jajaja si que los asusté, continuaré tras de ellos. Ahí les voy.
VIÑETA 4.
Pedro y Juan: Pero si es David. No es ningún oso, no nos asustas
David: Pero porque no los asusto. ¡UPS! se me cayó el traje.
Una aventura de aventura
Una mañana de invierno me levanté aburrido con ganas de salir y conocer nuevos lugares pero claro con mi amigo Pedro por supuesto, mi deporte favorito en esta época del año con mucha nieve es esquiar y con mi mejor amigo; pero todo ya me parece rutinario quiero ir más allá de las montañas a nuevos lugares; ya sé le pediré que vayamos más allá por aquellas montañas, seguro si acepta emocionado, y así nos fuimos sin que papá y mamá se dieran cuenta y de repente nos sale a nuestro encuentro un gran oso y corrimos a todo lo que da muy asustados. Pero yo volteé de reojo y en realidad no era un oso; era David nuestro vecino que nos hizo la gran broma con su traje de oso, pero al final él ni se dio cuenta que se le había caído y según él nos estaba asustando, pero mi amigo y yo ya nos habíamos dado cuenta de que era él y no un oso de verdad.
Maricela Evaristo Contreras
ResponderEliminarViñeta 1
Gabriel: Hola Fer, ¿cómo estás?
Fer: Hola (contestó con una gran sonrisa) estoy muy bien, estoy contenta de hacer esta actividad de campamento en el bosque ha sido una experiencia agradable.
Gabriel: Qué bueno que te haya gustado estar estos dos días rodeada de naturaleza y bueno uno que otro mosquito.
Fer: Jajaja eso no puede faltar, por cierto me habían contado que en esta zona hay osos, pero hasta ahora no los he escuchado y mucho menos visto.
Gabriel: Ay! a esos terribles animales no quiero conocerlos. Vamos, sigamos el camino no vaya a hacer que nos encontremos uno.
Viñeta 2
Fer: Oye Gabriel se escucha un gruñido, lo he venido escuchando desde hace ya unos minutos, ¿tú también los puedes oir?
Gabriel: Dirás que es mentira, pero no los escucho, yo creo que la altura me está afectando el oído.
Fer: Posiblemente es parte de mi imaginación.
De pronto ruidos de pisadas fuertes y de una velocidad considerable se escuchaban entre los encinos…
Fer: Oigan! Tengo miedo, siento la presencia de un oso.
Gabriel: No tengas miedo, vamos a tararear una canción, ¿estás de acuerdo?
Fer: Me parece bien, pero aún tengo miedo.
De pronto voltearon y la imagen de un oso estaba detrás de ellos, haciendo un gruñido y levantando los brazos.
Gabriel: ¡Corran todos!
Viñeta 3
Luis: Ey! ¿en dónde están todos?, solo era una broma.
No aguantan nada.
Viñeta 4
Luis: Amigos, ¿por qué salieron corriendo?, me dejaron en el baño.
Gabriel: Disculpa amigo, solo que nos salió un oso gigante y nos quería atacar.
Fer: Interrumpe a Gabriel - Era el oso más grande y feroz que pude haber conocido, mira sigo temblando de miedo.
Luis: jajaja un oso gigante, eso es imposible.
Fer :¿ No nos crees? te estamos diciendo la verdad.
Luis: Amigos, creo que el oso que vieron no era tan grande, pero su imaginación y su miedo sí, en realidad era yo.
Confundido Gabriel pregunta: No, claro que no, ¿cómo es posible que fueras tú?
Luis: Escuché a Fer hablando con otras chicas y pensé que en algún momento del recorrido mi botarga y bocina haríamos la mejor broma de la historia.
Fer: Ay no! yo casi me hago pipí, por favor no lo vuelvas hacer.
Luis: Lo siento amigos, no lo volveré a hacer, vamos a descansar un poco en la fogata.
Gabriel. Sí vamos, ahora que sabemos la verdad, no hay por qué tener miedo.
La broma que casi acaba mal
Un día salimos de campamento, mi amigo Gabriel, Luis y otros compañeros de la carrera, para poder convivir y descansar de lo que regularmente hacemos. Un día mientras caminábamos para llegar a la zona en donde íbamos a pasar la noche platicaba con Gabriel sobre la experiencia que tenía al estar en el bosque, pero eso cambió cuando el tema cambió de dirección y empezamos a hablar de los osos.
Pensé que había llamado con mi mente a un oso por el miedo que le tenía porque en el camino vimos uno que nos hizo salir corriendo a todos, aunque cuando estábamos en un lugar seguro descubrí la verdad antes de que la descubriera yo seguía temblando de miedo.
Resulta que el oso que vimos y escuchamos era nada menos que Luis, sí escucharon bien, Luis fue quien planeó una broma que casi nos deja sin aliento, nunca antes había hecho él una broma y por eso nadie hubiera pensado que el oso que vimos era él con una botarga, y parte tenía una buena bocina con un buen audio del gruñido de un oso, era todo tan real, que ahora que lo pienso nunca nos preguntamos ¿en dónde estaba Luis? y fue hasta que él se acercó y tanto Gabriel como yo le platicamos la experiencia con el oso que nos hizo confesión de lo sucedido, él no se imagina lo mucho que yo tenía miedo.
Por suerte todo quedó en un susto y en una broma épica que recordaré siempre.
Rogelio García
ResponderEliminarViñeta 1
Juan Pablo: ¿Estás cansado? ¿Nos detenemos un momento?
Iván: No. Quiero llegar pronto. Respondió.
Viñeta 2
Sin diálogos.
Viñeta 3
Esteban: ¿Dónde están?
Viñeta 4
Esteban: ¿Cómo ven? ¿Funcionará? Ya escuché los gritos de la tía Juana, las oraciones de la abuela y a las primas llorando.
Iván: “Solo recuerda que tu papá guarda un rifle”. “Anoche soñé con ella. Patinábamos los tres, nos tomaba con una de sus manos y reíamos. Aún la extraño”
Sueño de una noche de invierno.
A mamá siempre le gustó la nieve, recuerdo su sonrisa y las múltiples carcajadas cuando la gravedad y su falta de equilibrio la hacían caer. Nos contagió su fascinación por esquiar y el disfrute de los paisajes invernales. Pensaba en ella mientras caminaba junto a mi hermano. El plan para esa mañana, consistía en caminar hacia el río y regresar esquiando. Iván, no conocía ese lugar. La vez que fuimos, él enfermo y se quedó en casa. Por ello, quise compartir con él ese escenario: el agua quieta, silenciosa, prisionera del tiempo.
-¿Estás cansado? ¿Nos detenemos un momento?
Pregunté. Iván, solía ser callado. En muchas ocasiones le expresé mi frustración cuando yo tenía que forzar la charla, él solo me miraba, sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas y lo entendía todo, entonces lo abrazaba.
-No. Quiero llegar pronto. Respondió.
Justo después de su respuesta, escuchamos unas pisadas, la capa de nieve sobre el suelo se partía. Algo se aproximaba a nosotros. Entonces apareció: era un oso. Ahora que lo analizo, era un osezno pues no pasaba del metro cincuenta. Mi hermano y yo nos miramos, asumimos que únicamente nos quedaba correr. Y así lo hicimos. Al alejarnos, miramos hacia atrás. El temible mamífero se detuvo, movió la cabeza hacia los lados y se tocó la cabeza. Fue entonces que mi cabeza comenzó a pensar: mamá nos dijo alguna vez que los osos habían desaparecido de ese lugar hace mucho tiempo, la especie endémica solo podía observarse, disecada en el museo regional.
Con sorpresa y enojo, vimos cómo ese osezno retiraba la cabeza del cuerpo, entonces lo reconocimos: Esteban, era el odioso primo Esteban. En vano nuestra salida para alejarnos de él. Nos pidió aproximarnos. Iván y yo aceptamos, antes de eso, nuestras miradas se cruzaron y coincidimos, ambos miramos la fría nieve. Esteban el osezno sería víctima de un ataque de bolas de nieve.
Ya junto a él, nos contó su plan. Quería probar si su nuevo disfraz causaría sorpresa, si al usarlo esa noche, los adultos entrarían en pánico. Las primeras víctimas fuimos nosotros.
-¿Cómo ven? ¿Funcionará? Ya escuché los gritos de la tía Juana, las oraciones de la abuela y a las primas llorando.
Iván, lo miró seriamente y expresó: “Solo recuerda que tu papá guarda un rifle”. De inmediato me dió la señal, nos alejamos un poco y comenzamos a llenarlo de nieve.
Después de la pequeña batalla, continuamos nuestro camino. Un instante antes de llegar al río, Iván me miró y dijo: “Anoche soñé con ella. Patinábamos los tres, nos tomaba con una de sus manos y reíamos. Aún la extraño”. Lo abracé de inmediato.
MARISA BASTIDA GARCIA
ResponderEliminarViñeta 1. ´- Ana y Carlos deciden ir a esquiar a Aspen Colorado, llevando su equipamiento como son: Esquíes, botas especiales que se ajusten a los esquíes y bastones para impulsarse, así como su ropa impermeable y abrigada para protegerse del frio y la nieve, guantes y gafas, Carlos le pregunta a Ana si llevan todo o han olvidado algo.
Viñeta 2.- Ana le dice a Carlos, ¡¡mira un joven que no trae su equipo ni ropa apropiada, que frio!!! ¿Qué estará haciendo, acaso se perdió de algún grupo?, el joven al tenerlos cerca los quiso asustar con sus manos y sonido de garganta “grrrr” ellos solo lo observaron y se retiraron.
Viñeta 3.- El joven se quedo pensando, no los asuste, !!! Creo que debo utilizar mi traje de oso.
Viñeta 4.- fue a ponerse el traje de oso, se fue corriendo para tratar de sorprenderlos, salió de improviso y les hizo movimiento con las manos y el sonido de garganta “grrrrr”, pero ahora con el traje puesto, Ana y Carlos salieron corriendo despavoridos.
DISFRUTANDO LA NIEVE
En las vacaciones decembrinas fuimos de vacaciones a Aspen Colorado, cuando fuimos a esquiar, observe a un matrimonio que llegó al mismo lugar con todo su equipamiento: ropa térmica y abrigada, guantes, gafas, bufanda, esquíes, botas especiales para los esquíes y bastones para impulsarse; ¿Carlos le preguntaba si habían olvidado algo? Ana sorprendida le decía que no, todo estaba en orden.
Caminando por la nieve para llegar al lugar de partida encontramos a un joven que no traía las herramientas ni la ropa apropiadas, por lo que el visitante nos mira y nos trata de asustar con sus manos y con el sonido de garganta “grrrrr” Carlos y Ana lo miran y siguen adelante.
El joven se queda sorprendido, ¡¡¡ no los asusté, !!! por lo que se dijo: “me pondré mi traje de oso” se lo pone y corre para alcanzar y buscar un lugar estratégico donde Carlos y Ana van a pasar, sale de repente con movimientos en las manos y con el mismo sonido de la garganta (grrrr) Ana y Carlos salen corriendo despavoridos.
Viñeta 1
ResponderEliminarLlegamos!! Que buena idea la de venir a esquiar, todo por aquí se ve muy vacío, vamos a caminar para encontrar el mejor lugar lo más tranquilo posible.
Viñeta 2
¡Grrrrrr!
(Se escucha un rugido fuerte)
Que tal amigos Se escucha una vos dentro del oso!!
Corre lo más rápido posible, nos va a comer!!
Tu corre salva tu vida...
Viñeta 3
Oso: yo solo quería esquiar con mi traje... no entiendo que paso? Si si saludé ..
Viñeta 4
Buuuuuuuuu me los voy a comer de nuevo!!
Cara de malicia :$
Amigos sabían que anda un oso por aquí?
Siiiii nos andaba comiendo.
Grrr!!
Después de un largo viaje por fin llegaron mis amigos, creo que les daré la bienvenida con un pequeño susto, puedo verlos a lo lejos y observo que están muy tranquilos, Arggg me los voy a comer! Los amigos salen corriendo, y cada uno correo por su lado, creo que mi broma resultó exitosa, ahora como le hago para que volvamos? Necesito ir a buscarlos, será una larga tarde.
Amigos los encontré que paso? Parece que vieron un fantasma! Los asustaron?
Título: “Una Aventura con el Oso”
ResponderEliminarViñeta 1
(En la montaña, dos niños con ropa de invierno se preparan para esquiar)
Martín: —¡Estoy emocionado! Hoy subiremos hasta la cima.
Adriana: —Sí, pero no olvides que debemos regresar antes de que oscurezca.
Martín: —Llevo el mapa y comida. ¡Nada puede salir mal!
Viñeta 2
(Mientras caminan, un oso enorme aparece de repente)
Adriana: (asustada): —¡Martín, un oso!
Martín (gritando): —¡Corre, Lucía, no lo mires a los ojos! (El oso se levanta en dos patas y ruge fuertemente)
Viñeta 3
(Una persona sale del traje)
Tomas: “¡Cayeeeeron!” dijo entre risas
mientras hacía los mismos gestos que había hecho disfrazado
Viñeta 4
(Asustados descubren la verdad)
Tomas: Grrrrr, ¿se asustaron?
Adriana: Esa fue una broma pesada, me asusté mucho
Martín: No debiste hacerlo tomas, pudimos habernos lastimado.
La historia se desarrolla en una zona montañosa nevada, donde un grupo de niños se encuentra disfrutando de unas vacaciones de invierno en un campamento escolar. Equipados con trineos y esquís, recorren las laderas nevadas mientras conviven, juegan y comparten experiencias con sus compañeros y maestros.
Este tipo de campamento busca fortalecer la convivencia, la cooperación y la resolución de conflictos, fomentando valores fundamentales en un entorno distinto al escolar, pero igual de formativo.
Mi nombre es Adriana, y todavía no puedo creer lo que pasó ese día. Estábamos en la montaña, listos para una nueva aventura con mi amigo Martín. Nos encantaba esquiar en el paisaje nevado.
Martín: —¡Estoy emocionado! Hoy subiremos hasta la cima.
Adriana: —Sí, pero no olvides que debemos regresar antes de que oscurezca.
Martín: —Llevo el mapa y comida. ¡Nada puede salir mal!
Mientras bajábamos por una colina, de repente, ¡apareció un enorme oso frente a nosotros!
Adriana: (asustada): —¡Martín, un oso!
Martín (gritando): —¡Corre, Lucía, no lo mires a los ojos!
(El oso se levanta en dos patas y ruge fuertemente).
Salimos corriendo cuesta abajo, tropezando con la nieve, hasta que caímos de rodillas exhaustos. Nos escondimos tras unas rocas, con el corazón latiendo rápido. Pero luego, el “oso” comenzó a quitarse la cabeza… ¡era Tomás! Nuestro compañero bromista disfrazado con un traje de peluche.
Tomas: “¡Cayeeeeron!” dijo entre risas, mientras hacía los mismos gestos que había hecho disfrazado.
Lo miramos con molestia. Aunque a Tomas le causó gracia, a mí me pareció una broma pesada. Nos había asustado mucho.
Tomas: Grrrrr, ¿se asustaron?
Adriana: Esa fue una broma pesada, me asusté mucho
Martín: No debiste hacerlo tomas, pudimos habernos lastimado.
Entonces, entonces hable con él, le hicimos saber que este tipo de bromas pueden ser peligrosas. No sabemos cómo reaccionará cada persona. Reírse está bien, pero siempre con respeto y cuidando a los demás.”
Tomás bajó la cabeza, entendió su error y pidió disculpas. Después de eso, prometió no volver a hacer bromas que asusten o incomoden a los demás.
Viñeta 1
ResponderEliminar- Sabes una cosa...
- ¿Qué pasa?
- Desde hace rato escucho ruidos extraños, cada que caminamos, siento como si alguien nos estuviera siguiendo...
- ¿Crees? No será que de por si no tenías ganas de venir conmigo
- No, nada de eso, pero siento una presencia extraña
- Tal vez el pasar mucho tiempo solo te esta causando ese tipo de ideas, aunque empieza a darme miedo, tu y tus cosas...
Viñeta 2
- Grrr!!!
- Virgen de Guadalupe, un oso!!!
- Corre, corre, corre por tu vida!!!
- Grrr!!!
Viñeta 3
- ¿Quién será la Virgen de Guadalupe?
- ¿Corre por tu vida? que dramáticos
Viñeta 4
- Casi nos matas de un susto
- Desde antes yo sentía una presencia extraña
- Los espante jaja, esa era la idea, escuche que vendrían hoy por la mañana y aproveche la oportunidad
Historia
EliminarEl sueño que nunca se cumplió
¿Alguna vez has anhelado algo que al final no sucede? Bueno, eso me paso a mi, hace algunos meses tuvimos la oportunidad de realizar un viaje al polo norte, quería aprender a esquiar en la nieve. Junto con Paco y Adrian nos fuimos a esta aventura, ambos sabían de mi interés pero también de mis miedos por encontrarnos con algún animal feroz. Salimos un martes por la mañana para buscar un lugar adecuado para practicar un poco este deporte, Paco dijo que nos alcanzaría, mientras Adrian y yo caminamos mucho tiempo para poder elegir un lugar, entre más caminábamos, yo sentía el ambiente raro, extraño, como si alguien nos estuviera observando a la distancia, por momentos se escuchaban ruidos extraños.
Seguimos caminando, cuando por fin encontramos el lugar adecuado, le dije a Adrian que tenía esa misma sensación, él solo me escuchaba y me decía que yo estaba loco. De repente escuchamos un gruñido con gran estruendo, era un oso, lo primero que hice fue gritar “virgen de guadalupe”, Adrian salió corriendo como alma que lleva el diablo gritando “corre, corre, corre por tu vida”. No se como llegamos hasta una cabaña, la bajada ni la sentimos, dejamos las cosas mientras bajabamos, las piernas ni las sentí, el corazón estaba latiendo a mil, sentía que se me iba a salir del pecho, la respiración no la podía controlar.
Más tarde Paco, un tanto burlón mientras le contábamos lo que nos había pasado, terminó por confesar que él se había disfrazado de oso ya que sabía de mis miedos por encontrarnos con algún animal feroz, ya no volvimos a subir y mi sueño de aprender a esquinar no se cumplió…
Juan Carlos Mora Vázquez
ResponderEliminarViñeta 1
(Era diciembre, Pedro y Pablo se encontraban caminando)
- Oye Pablo, creo que ya nos perdimos.
- ¡Mira!, sigamos ese camino.
Viñeta 2
(Mientras caminaban ...)
- ¡Gggrrr!
- ¡Hay! ¿Ques es ese ruido!
- Es un osos, ¡Corre!
Viñeta 3
(En ese momento ...)
Je, je .... Ilusos, se la creyeron. Ahora les podré platicar a los demás.
Viñeta 4
Son unos miedosos, me comentaron que los espanto un oso, por aquí no hay.
Un susto que nunca se olvidará.
Una vez caminando por el cerro, los EC Pedro y Pablo, después de haber hecho sus actividades cotidianas y de haber comido, se fueron al río para despejarse un poco, era diciembre y hacía mucho frío.
Era tarde y de regreso se perdieron, por lo que Pablo recomendó seguir un camino, esperando que fuera el correcto.
Entre tanta plática, no se percataron de atrás los venía siguiendo un enorme oso, el cuál inmediatamente les gruño. Pedro y Pablo se echaron a correr inmediatamente.
Yo en ese momento, al estar solo, me fui quitando cada pieza del disfraz, y con una risa malévola, me dije en voz alta, - que incrédulos y miedosos son, como pueden creer que existan osos en esta zona, si no es su hábitat. Fin
El hermano oso mayor.
ResponderEliminarEra época de nieve a mi hermano Asael y a mí nos encantaba ir a esquiar porque era aburrido estar en casa encerrados y hoy era un buen día para salir a la montaña. Estábamos al cuidado de Alejandro, nuestro hermano mayor, pero él no quiso salir con nosotros a esquiar.
De repente, por una colina se asomó un oso enorme, era un enorme oso que se movía de un lado a otro con fuertes gruñidos.
- ¡Ahhh! - gritamos.
- ¡Corre! ¡Corre! - le decía a Asael.
Gritamos y corrimos del susto, fue una emoción tan grande.
El oso paró, lo miramos desde lejos, para estar seguros que no nos seguía, de repente Alejandro se veía quitándose el traje de oso y se quedó sorprendido del susto que nos había dado. Nos acercamos a él.
- ¡Nos asustaste! – Decía en voz alta Asael
-No lo vuelvas hacer! – le decía todavía asustada.
Pero Alejandro ya no pudo parar de reír y abrazarnos, todavía burlándose de nosotros.
Nos tiramos en la nieve y nos divertimos probándonos el traje para jugar al oso hasta cansarnos.